los republicanos quieren votar la derogación del Obamacare

El fracaso en el Senado de una de las principales promesas de campaña de Donald Trump motivó al oficialismo a dejar el tema de lado. Buscan enfocarse en batallas más asequibles y olvidar la derrota.

Luego del fracaso del oficialismo estadounidense en su intento por aprobar una reforma del sistema sanitario que reemplace al Obamacare, Donald Trump instó a sus filas a votar únicamente por la derogación del sistema de su antecesor, medida que obligaría a todo el arco político a cooperar para elaborar un reemplazo. Sin embargo, tal iniciativa tampoco tiene perspectivas de prosperar, pero sería votada de todas formas para poder cambiar de tema en el Congreso.

El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, indicó que sometería a voto, probablemente a inicios de la próxima semana, un proyecto de derogación con un plazo de dos años que sí logró el consentimiento de la Cámara Alta en 2015, y que fue vetado entonces por Barack Obama. El panorama este año es distinto. Aunque los republicanos conservan la mayoría, son varios los legisladores que han señalado su oposición al proyecto, temerosos de perder apoyos en su base de votantes.

Es el caso de las senadoras Lisa Murkowski (Alaska), Susan Collins (Maine) y Shelley Moore Capito (Virginia Occidental), con cuyas negativas la derogación pretendida por Trump no tiene futuro alguno. En sus estados, el sistema vigente ha ampliado el acceso a la salud de forma exponencial, por lo que no pueden permitirse el desmantelamiento del sistema y sus votos en contra son suficientes para que el oficialismo no logre la mayoría simple.

No obstante, pese a ser una de las principales promesas de campaña de Trump, el oficialismo insistirá en llevar a votación el proyecto, con una anticipada derrota. La inusual decisión tiene como objetivo dejar atrás, al menos por ahora, el debate sobre el sistema de salud y poder enfocar los esfuerzos en otros debates legislativos, olvidando así una de las más sonadas derrotas de la gestión.

La derogación del Obamacare, según la oficina de presupuesto no partidista del Congreso, tendría aun efectos más nocivos sobre el acceso a la salud que los proyectos de ley debatidos hasta la fecha, al dejar sin seguro médico a 18 millones de estadounidenses en apenas un año.

Aunque el presidente pidió por la derogación, el panorama lo llevó a asumir que su partido no encuentra el camino para ello. “Creo que probablemente estamos en la posición en la que dejaremos que Obamacare fracase, no nos vamos a responsabilizar, no me voy a responsabilizar”, dijo el mandatario al ser preguntado por los periodistas en un encuentro en la Casa Blanca.

De todas formas, el presidente buscará este miércoles un último intento por conseguir algún avance. “Tendré un almuerzo en la Casa Blanca con senadores republicanos sobre el sistema de salud. ¡DEBEN mantener sus promesas al país!”, escribió.

La incapacidad de los senadores republicanos para encontrar un consenso alrededor de esta cuestión supone el mayor fracaso legislativo del presidente en los casi seis meses que lleva al frente de la Casa Blanca. Con otros temas en el frente legislativo, el oficialismo busca conseguir victorias que hagan olvidar el tropezón.

La ley sanitaria de Obama ha tenido problemas en su implementación, falta de alternativas de seguros en algunos estados, y el incremento de los precios de los mismos por la falta de más oferta en otros casos, sin embargo, ha proporcionado acceso a la salud a más de 20 millones de personas desde su entrada en vigor en 2010.

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